Casa Los Nidos
Mudá , Casas rurales en Palencia
170 € / noche
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Mudá , Casas rurales en Palencia
170 € / noche
Villaherreros , Casas rurales en Palencia
115 € / noche
Támara de Campos , Casas rurales en Palencia
450 € / noche
Villaherreros , Casas rurales en Palencia
550 € / noche
Aguilar de Campoo , Casas rurales en Palencia
125 € / noche
Aguilar de Campoo , Casas rurales en Palencia
450 € / noche
Santibáñez de Ecla , Casas rurales en Palencia
150 € / noche
Aguilar de Campoo , Casas rurales en Palencia
95 € / noche
Barruelo de Santullán , Casas rurales en Palencia
200 € / noche
Salinas de Pisuerga , Casas rurales en Palencia
62 € / noche
Aguilar de Campoo , Casas rurales en Palencia
185 € / noche
La Catedral de San Antolín es sin duda el monumento más emblemático de Palencia. Conocida como "La Bella Desconocida", esta joya gótica del siglo XIV alberga una cripta visigótica única en España y un retablo mayor de estilo plateresco impresionante. No te pierdas la visita a su museo catedralicio, que conserva importantes obras de arte sacro.
A las afueras de la ciudad se alza el Cristo del Otero, una imponente estatua de 21 metros de altura obra del escultor Victorio Macho. Desde este cerro disfrutarás de las mejores vistas panorámicas de Palencia y sus alrededores. Es especialmente recomendable visitarlo al atardecer.
El casco histórico de Palencia invita a perderse entre sus calles empedradas. La Calle Mayor concentra gran parte de la actividad comercial y cuenta con edificios señoriales de gran valor arquitectónico. Aquí encontrarás la Iglesia de San Miguel, donde según la tradición se casó el Cid Campeador.
El Museo de Palencia ocupa la Casa del Cordón, un palacio renacentista que por sí mismo ya merece la visita. Sus colecciones arqueológicas y de bellas artes ofrecen un recorrido por la historia provincial desde la prehistoria hasta el siglo XX.
Ubicado junto a la catedral, el Museo Diocesano alberga una importante colección de arte religioso, con piezas de orfebrería, imaginería y pintura de gran valor histórico y artístico.
Los Jardines de la Estación y el Parque del Salón de Isabel II son perfectos para relajarse y disfrutar de un paseo. El Paseo del Salón es el lugar de encuentro tradicional de los palentinos, especialmente animado durante los fines de semana.
Además de la catedral, Palencia cuenta con otras iglesias de interés como:
Un paseo hasta la Dársena del Canal de Castilla te transportará a la época de esplendor de esta importante vía fluvial del siglo XVIII. Es un lugar ideal para caminar o hacer una ruta en bicicleta siguiendo el curso del canal.
No puedes marcharte sin probar las especialidades palentinas en alguno de sus restaurantes tradicionales. La lechazo asado, las alubias de Saldaña y los dulces conventuales son algunos de los imprescindibles de la cocina local.
Palencia es una ciudad perfecta para recorrer a pie en un día o un fin de semana. La mayoría de monumentos se encuentran en el centro histórico, lo que facilita la visita. Te recomendamos comenzar por la catedral y el casco histórico por la mañana, y dedicar la tarde al Cristo del Otero y los museos.
La ciudad ofrece una experiencia auténtica lejos de las multitudes turísticas, perfecta para quienes buscan descubrir el patrimonio castellano en un ambiente tranquilo y acogedor.
Palencia, conocida como "La Bella Desconocida", ofrece una rica tradición gastronómica que combina lo mejor de la cocina castellana con toques contemporáneos. La ciudad cuenta con una variada oferta culinaria que satisface todos los gustos y presupuestos.
La cocina palentina se caracteriza por sus contundentes platos de invierno y productos de la huerta. Entre las especialidades locales destacan:
El centro histórico concentra numerosos restaurantes tradicionales donde degustar la auténtica cocina castellana. Las calles Mayor y Rizarzuela albergan establecimientos centenarios que mantienen las recetas de siempre.
Esta zona ha experimentado un renacimiento gastronómico con la apertura de nuevos locales que fusionan tradición e innovación. Aquí encontrarás desde tascas tradicionales hasta propuestas más modernas.
Los asadores especializados en lechazo y cochinillo son imprescindibles para vivir la auténtica experiencia gastronómica palentina. Muchos utilizan hornos de leña tradicionales que aportan un sabor único a sus platos.
Las tabernas del centro histórico ofrecen un ambiente acogedor perfecto para degustar tapas y raciones. Son ideales para probar diferentes especialidades locales acompañadas de vinos de Castilla y León.
La nueva generación de cocineros palentinos está reinterpretando los platos tradicionales con técnicas modernas, creando una propuesta gastronómica renovada que respeta las raíces locales.
Los mercados de Palencia son perfectos para descubrir los productos que dan vida a su gastronomía. El Mercado de Abastos ofrece productos frescos de la huerta palentina, carnes de la provincia y pescados del Cantábrico.
No puedes marcharte sin probar los dulces tradicionales como las pastas de té o los bollos preñaos, perfectos para acompañar el café o llevarse como recuerdo gastronómico.
La gastronomía palentina te sorprenderá por su autenticidad y calidad. Cada bocado cuenta la historia de una tierra rica en tradiciones culinarias que merece ser descubierta y saboreada con calma.
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